Apendice A. Definición de un Edificio Inteligente


      "Por edificio se entiende una estructura o un grupo de estructuras, diseñadas como lugar de trabajo o habitación, tales como oficinas, departamentos, hospitales, universidades, edificios, laboratorios, fábricas y casas habitación."


    La razón de ser de toda infraestructura es la de proveer algún tipo de servicio y apoyar las actividades del hombre. Pero estos servicios y actividades han evolucionado y sufrido cambios profundos, la mayoría adjudicados al desarrollo desmesurado de las tecnologías de información en todo el mundo. De ahí que las estructuras (o edificios) han cambiado para albergar dichos servicios y satisfacer las necesidades del hombre. Y es de aquí de donde surge el nuevo concepto: el Edificio Inteligente a partir de los años ochenta.
    Un Edificio Inteligente se define como una estructura que ofrece a sus usuarios y administradores un conjunto coherente de herramientas y facilidades. Diseñado para cubrir todos los posibles adelantos tecnológicos, tomando en cuenta las necesidades reales de los usuarios y administradores del edificio. La finalidad de un edificio inteligente es la de proporcionar un ambiente de confort personal y seguridad, para maximizar la productividad y la creatividad, así como hacer que las personas se sienta a gusto en su lugar de trabajo. Además este tipo de edificios debe proporcionar medios para un mantenimiento eficiente y oportuno, con la finalidad de minimizar los costos.[Kirsoning 92]
    Un edificio inteligente debe integrarse en su medio ambiente, tanto exterior como interior para producir el mínimo impacto, además de aprovechar todos los sistemas pasivos de climatización, ventilación e iluminación en forma natural y/o complementándose con sistemas electromecánicos eficientes. En la concepción del diseño es necesario considerar el sitio y el entorno, la localización, orientación, forma y diseño de las estructuras; el tipo de materiales constructivos y acabados, integrando además el uso de elementos naturales como dispositivos de control climático, ya sea para oscurecer, humidificar o controlar el viento.
    Por otra lado, es necesario considerar los requerimientos de los usuarios, que van desde su actividad hasta el uso del espacio, rangos de confort, niveles adecuados de iluminación, ambientación y control de ruido.
    Algunas de las ventajas de los edificios inteligentes tienen que ver con el desempeño, la comodidad, el ambiente dentro del edificio y el ahorro de energía:

      • Desempeño: Se refiere al papel que juega la iluminación en la productividad del usuario. Para ello es necesario considerar el tamaño de los objetos con los cuales se realiza la actividad, la edad del usuario, el tiempo que se destina a desarrollar la actividad y el contraste existente entre la actividad y su entorno, a fin de definir los niveles de iluminación recomendados para cada área.

      • Comodidad: Los empleados que se sienten cómodos realizan sus labores mucho mejor, teniendo niveles de iluminación adecuados, hacen que los espacios se vean más atractivos y más naturales.

      • Ambiente: Con la ayuda de la iluminación se puede cambiar el espacio de esa área. Puede ser usado para producir una respuesta emocional en el usuario. Los usuarios son personas sensibles que pueden ser influenciados por la iluminación en diferentes ambientes.

      • Administración de Energía: En el diseño de iluminación se debe considerar la localización de productos que sean mas eficientes con la energía eléctrica y con los niveles de operación recomendados. Aunque algunas veces el costo inicial de éstos productos es más elevado que los productos convencionales, el costo de operación y mantenimiento es menor.



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